
Seis años y tus circunstancias hicieron que este domingo, cruzaras tu última meta.
Joel, hoy sé que nos
estás mirando desde el cielo, donde estrenas tus alas que ahora sí te permiten
correr sin ataduras.
En realidad hiciste tanto por nosotros que no sé como agradecértelo, porque pocas personas hacen que el resto se unan en una sola causa.... Esa causa eras tú.
¿Sabes? Cuando ayer vi la iglesia de Benissa tan llena
a pesar de ser un lunes y tú llegabas cuando el reloj apenas pasaban unos
minutos de las doce, sentí la dicha de poder estar acompañándote, sentí que nos
mirabas y que nos despedías tú a nosotros y no nosotros a ti.
¡Cuántas personas dijeron "Ya tenemos un angelito más en el cielo"!
Estarás en nuestro
pensamiento, en nuestro corazón por siempre y buscaremos cualquier momento,
cualquier excusa para recordarte y también recordar a los tuyos, que con su extraordinaria valentía lucharon
hasta el último momento, buscando tu mejoría. Aunque me gustaría añadir que
"los tuyos" en realidad somos muchos, en realidad somos todos.
Joel, gracias por la lección de amor y solidaridad que nos dejas.
Vicente Bolufer