
En estos tiempos que corren, donde las administraciones públicas
tienen escasa capacidad de maniobra, es ineludible una nueva visión en
la gestión pública. Los ciudadanos son merecedores de una prestación en
los servicios públicos con estándares de calidad adecuados a las
condiciones socio-económicas españolas, así como unas infraestructuras
adecuadas que nos permitan el correcto desarrollo económico. Por otra
parte, sería irresponsable obviar la imposibilidad manifiesta en la
prestación de dichos servicios, en las mismas condiciones que han
prevalecido hasta este momento, la actual situación de grave
endeudamiento de los gobiernos tanto locales, autonómicos y estatales,
demanda nuevas e innovadoras vías de financiación y gestión.
Una de estas nuevas vías del new public management, pretende lograr la
prestación de servicios con altos estandares de calidad mediante la
puesta en funcionamiento de los Partenariados Publico Privados (PPP).
Los PPP son
consorcios, uniones temporales, entre el sector público y el privado
que se forman con el objetivo de compartir un proyecto o servicio
tradicionalmente proporcionado por el sector público, estas
nuevas formas de estructuración facilitan, en mi opinión, nuevas
perspectivas en la gestión de servicios e infraestructuras a nivel
estatal, autonómico y de manera aun más innovadora en el ámbito local.
Algunos de los principales beneficios en la implementación de los PPP en la gestión pública son:
Estas nuevas formas de gestión no pueden ser obviadas y desechadas, son
necesarias nuevas regulaciones legales, que proporcionen mayor
maniobrabilidad a los gobiernos locales además de una mejor capacidad de
gestión y visión desde los consistorios. Estos momentos, requieren de
una clase política, valiente, audaz y sobretodo innovadora, capaz de
poner en marcha nuevos mecanismos en la gestión pública, pero es
imprescindible la comprensión de los ciudadanos, los cuales deben ser
capaces de cambiar sus esquemas mentales y no permitir las
malintencionadas intoxicaciones que pretenden deformar la realidad,
dificultando e incluso paralizando la evolución.
JoséMaríaSerna.es